Esta pieza en cerámica reinterpreta un objeto cotidiano desde lo inesperado. Una lata de sardinas transformada en objeto escultórico, donde el detalle, el color y la composición convierten lo común en algo para mirar dos veces.
En esta versión, los peces vienen por separado, permitiendo que juegues con ellos y los acomodes como quieras. Además de esto, tiene la opción para ser colgada en la pared.
Cada pieza es hecha a mano y toma aproximadamente un mes de proceso, desde la construcción hasta la cocción final. Este tiempo permite trabajar cada elemento con precisión: la forma, la ilustración, el interior y los pequeños detalles que hacen única a cada lata.
El resultado es un objeto entre lo funcional y lo artístico, pensado para habitar un espacio más allá de su uso.
En Catamaran Estudio exploramos cómo los objetos pueden contar historias, combinando procesos lentos con una mirada contemporánea sobre la cerámica.
